jueves, 15 de octubre de 2009

Soluciones. (por: Dario Gaitan y Eduardo Velasquez)

Una solución es una mezcla físicamente homogénea, formadas por una o mas sustancias llamadas solvente y soluto, La sustancia disuelta se denomina soluto y esta presente generalmente en pequeña cantidad en pequeña cantidad en comparación con la sustancia donde se disuelve denominada solvente.

Las soluciones poseen una serie de propiedades que las caracterizan:

1. Su composición química es variable.

2. Las propiedades químicas de los componentes de una solución no se alteran.

3. Las propiedades físicas de la solución son diferentes a las del solvente puro: la adición de un soluto a un solvente aumenta su punto de ebullición y disminuye su punto de congelación; la adición de un soluto a un solvente disminuye la presión de vapor de éste.

Clases de disolución.

Las soluciones se pueden clasificar según la cantidad de soluto que contienen:

-Diluidas: pequeña cantidad de soluto con respecto al solvente.

-Saturadas: si la cantidad de soluto es la máxima que el solvente puede contener a determinada temperatura

-Sobresaturadas: la cantidad de soluto sobrepasa el limite que el solvente puede diluir

Proceso de disolución.

Química: ocurre una reacción química entre el soluto y el solvente

Física: No hay transformación de las sustancias involucradas, sino que la incorporación de soluto y solvente se lleva a cabo por fuerzas de atracción intermoleculares.

Solubilidad:

Existe un límite para la cantidad máxima de soluto soluble en un determinado solvente. A este calor que limita la cantidad de soluto que se puede disolver en determinada cantidad de solvente se le conoce como solubilidad, y se define como la máxima cantidad de un soluto que puede disolverse en una cantidad dada de un solvente, a una temperatura determinada.

Factores Que Determinan La Solubilidad:

- Naturaleza del soluto y del solvente:

Una regla muy citada en química es: lo semejante disuelve lo semejante. En otras palabras, la solubilidad es mayor entre sustancias cuyas moléculas sean análogas, eléctrica y estructuralmente. Cuando existe semejanza en las propiedades eléctricas de soluto y solvente, las fuerzas intermoleculares son intensas, propiciando la disolución de una en otra. De acuerdo con esto, en el agua, que es una molécula polar, se pueden disolver solutos polares, como alcohol, acetona y sales inorgánicas.

- Temperatura:

En general, puede decirse que a mayor temperatura mayor solubilidad. Así, es frecuente usar el efecto de la temperatura para obtener soluciones sobresaturadas. Sin embargo, esta regla no se cumple en todas las situaciones. Por ejemplo, la solubilidad de los gases suele disminuir al aumentar la temperatura de la solución, pues, al poseer mayor energía cinética, las moléculas del gas tienden a volatizarse. De la misma manera, algunas sustancias como el carbono de litio son menos solubles al aumentar la temperatura.

- Presión:

La presión no afecta demasiado la solubilidad de sólidos y líquidos mientras que tiene un efecto determinante en la de los gases. Un aumento en la presión produce un aumento de la solubilidad de gases en líquidos. Esta relación es de proporcionalidad directa. Por ejemplo, cuando se destapa una gaseosa, la presión disminuye, por lo que el gas carbono disuelto en ella se escapa en forma de pequeñas burbujas.

- Estado de subdivisión:

Este factor tiene especial importancia en la disolución de sustancias solidas en solventes líquidos, ya que, cuanto mas finamente dividido se encuentre el sólido, mayor superficie de contacto existirá entre las moléculas del soluto y el solvente. Con ello, se aumenta la eficacia de la solventación. Es por eso que en algunas situaciones la trituración de los solutos facilita bastante la disolución.


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